Los antioxidantes son un tema recurrente: vitamina C, vitamina E, polifenoles de las bayas, resveratrol del vino tinto. El mercado es enorme y la promesa publicitaria del sector suele ser la misma: capturar radicales libres, apoyar las células, contrarrestar el envejecimiento. La cosa se pone interesante cuando se observa más de cerca el principio básico de muchos antioxidantes clásicos, y una molécula que la investigación estudia intensamente desde hace unas dos décadas.
El hidrógeno molecular (H₂) es la molécula más pequeña y ligera del universo. Al mismo tiempo, es uno de los candidatos más discutidos científicamente en el campo de la investigación sobre antioxidantes. El motivo se resume en una palabra: selectividad. En este artículo explicamos qué significa esto desde el punto de vista químico y por qué resulta tan interesante para los investigadores.
Aviso: Este artículo es una panorámica científica e informativa sobre la investigación del hidrógeno molecular. Describe mecanismos y resultados de estudios procedentes de la investigación básica y no constituye, de forma expresa, ninguna declaración de salud, de eficacia o de curación relativa a productos concretos.


